lunes, 3 de agosto de 2009

Coaching & Rebirthing

Hace ya casi un año que descubrí en mi propia persona los increíbles beneficios emocionales y espirituales que el rebirthing o 'renacimiento' o 'respiración energética consciente' causó en mi, por eso desde hace meses aplico esta disciplina de trabajo tan efectiva también con mis clientes de coaching siendo estas dos metodologías muy complementarias y potenciadoras la una de la otra.

Cuando me preguntan en qué me ha cambiado la vida el rebirthing, normalmente lo resumo en una simple pero poderosa frase: más tranquilidad y amor hacia mi mismo y la vida.

Tanto el rebirthing como el coaching son dos disciplinas que trabajan el desarrollo o crecimiento personal aunque desde dos ángulos diferentes. El coaching trabaja a nivel mental definiendo objetivos, planes de acción, tomando conciencia de pensamientos y creencias limitantes para su tranformación en pensamientos positivos, etc. El rebirthing trabaja mediante la respiración consciente y permite desbloquear emociones y miedos tan profundos que se crearon hasta en la propia gestación y durante el nacimiento de la persona. La liberación de esas emociones bloqueadas durante tantos años produce en la persona un nuevo estado emocional mucho más equilibrado y sano que potencia el efecto de las herramientas que usamos en coaching, siendo esta combinación perfecta para el cliente.

David Gómez
Coach y Profesional de la Respiración

lunes, 22 de junio de 2009

Cambia tu actitud y cambiarás tu vida

Una de las cosas que más trabajo en coaching es la actitud ante la que el cliente se enfrenta a sus objetivos, retos, problemas, miedos e inseguridades. Realmente no somos conscientes de la importancia que tiene una actitud positiva a la hora de afrontar cualquier acontecimiento que ocurre en nuestras vidas.

En cada decisión que tomamos en nuestro día a día, tú y sólo tú eres el que elige en cada momento la actitud que tienes. Entonces si somos nosotros los que elegimos en cada momento la actitud que tenemos, ¿Por qué no estamos siempre positivos? Basicamente porque no somos conscientes de esta elección ya que al tener tantos patrones aprendidos desde que nacimos, el comportamiento automático con el que actuamos ante un hecho que ocurre en nuestra vida, suele marcar la actitud que tendrás ante ese hecho concreto.

Tomar conciencia de esta elección marca un comienzo a la hora de ser más felices y positivos en nuestra vida, ya que nos devuelve el poder -que por otro lado siempre tuvimos aunque no lo sabíamos- de elegir cuales van a ser nuestros pensamientos ante cualquier situación que vivamos. Nadie nos puede obligar a pensar o tener una actitud que nosotros no deseamos tener.

¿A qué esperas para tener una actitud positiva ante la vida? Cambia tu actitud y cambiarás tu vida.

David Gómez
Coach y Profesional de la Respiración

martes, 5 de mayo de 2009

El Coaching: Un punto y aparte

Cada día estoy más convencido que hemos venido aquí a experimentar un largo proceso llamado Vida, el cual es único, incomparable e irrepetible para cada persona y que tiene como finalidad tomar conciencia de quienes somos realmente.

Este proceso transcurre habitualmente de forma inconsciente para nosotros, sintiéndonos como la rama de un árbol que baja sin control por el río de la vida. Nos sentimos separados de nosotros mismos y de los demás, en muchas ocasiones con miedos imposibles de controlar y en otras ocasiones enajenados por otra 'persona' que toma nuestro cuerpo para hacer cosas que no queremos hacer.

El coaching me encanta definirlo siempre como un punto y aparte. Es como pasar página y comenzar un nuevo párrafo de tu vida. Como siempre, serás tú el que la escriba, pero en este nueva página vas a ser consciente de lo que estás escribiendo, dándote cuenta que siempre has sido tú quien la ha escrito, día tras día.

Tomar conciencia de uno mismo muchas veces implica tener el coraje suficiente para reconocer que somos nosotros con nuestros pensamientos limitantes y negativos los que nos estamos haciendo la vida más difícil. Ya no podremos echar la culpa al jefe, a la pareja, a la ex-pareja y a nuestros tan amados/odiados padres.... Ya no podremos criticarlos con rabia por todo el daño que nos hacen o nos han hecho. Cuando despiertas en ti, te das cuenta que todo lo has creado tú para vivir tu proceso llamado Vida. De hecho gracias a tu pasado ahora eres cómo eres y estás leyendo este artículo.

¡Me encanta esta profesión! Cuando ayudas a los demás te ayudas a ti mismo, cuando tu cliente crece tú creces con él. Su felicidad te hace más feliz. Aquí es cuando te das cuenta que no estamos separados y que todos somos UNO.

David Gómez
Coach

domingo, 8 de marzo de 2009

Perdiendo nuestro poder personal

¿Cuántas veces nos hemos sentido así después de una reunión, una cita o una conversación con otra persona? No es fácil darse cuenta enseguida, ya que normalmente nos quedamos con una sensación de impotencia, de habernos comportado como si fuéramos otra persona, como niños torpes e inseguros suplicando algo de caso. Toda la madurez y confianza en uno mismo desaparecen perdiendo todo nuestra seguridad y volviendo a conectar con esa parte infantil insegura que busca el cariño y aprobación fuera de nosotros. Tenemos la sensación de haber entregado nuestro poder a la otra persona, sintiéndonos pequeñitos y víctimas. La pregunta sería: ¿Qué nos impide comportarnos en determinadas ocasiones como somos de verdad?

Lo cierto es que son situaciones que a uno le dejan mal sabor de boca pero que tienen su moraleja si se sabe buscar. La Vida siempre en su afán de ayudarnos a desarrollarnos con Personas, nos pone delante de nosotros a las personas idóneas para sacar de nuevo ese miedo o patrón de comportamiento que arrastramos desde la infancia y que al revivirlo podamos ser conscientes de él, para así descubrir lo que nos quiere decir e integrarlo con mucho cariño dentro de nuestra personalidad.

El problema habitualmente viene cuando no somos conscientes de lo que nos indica nuestra impotencia y descargamos toda nuestra fustración sobre nosotros mismos llamándonos de todo, justificándonos como niños y lastimando nuestra autoestima hasta límites insospechados.

Este proceso se suele repitir siempre que revivimos esta sensación a no ser que conectemos con esa parte insegura de nosotros mismos, ese niño con miedo que sólo busca cariño y se lo demos de forma tierna e incondicional. El aceptar esta parte de nosotros mismos y entenderla, hace que seamos más compasivos y menos autoritarios con esa parte nuestra. Sólo de esta manera lograremos poco a poco ser nosotros mismos en todas las ocasiones, recuperando así nuestro poder.

Una vez más y como siempre, el trabajo comienza y termina en nosotros. Tanto en el coaching con en el rebirthing (Renacimiento) se trabaja esa parte de ti para que la integres en tu Ser.

David Gómez
Coach

martes, 24 de febrero de 2009

Trabajando delante del espejo

La primera vez que comencé a trabajar delante del espejo fue cuando tenía 24 años, hace ya 15 de eso, y acababa de leerme el increible libro de Louise L. Hay 'Usted puede sanar su vida'. En este libro Louise decía que un ejercicio muy potente era ponerse delante de un espejo y te dijeras mirándote a los ojos: Me amo. Por aquel entonces, yo estaba superando una de las peores crisis que he tenido jamás a base de machacarme por un lado y por el otro comenzando a leer libros de autoayuda.

No fue nada fácil la primera vez...Primero tuve que superar mis resistencias internas y después mentalizarme de que no estaba loco. Aún recuerdo con nitidez la decisión con la que fui al cuarto de baño, me planté delante del espejo y le solté a bocajarro: Me amo. Lo que ocurrió después fue una mezcla de incredulidad, vergüenza y una milmillonésima parte de cariño hacia mi. Volví a repetir esta sencilla pero potentísima afirmación una y otra vez sin dejar de mirarme a los ojos en el espejo y poco a poco una gran sensación de tristeza inundó mi cuerpo y no pude por más que ponerme a llorar... había conectado con una parte de mi que tenía totalmente abandonada. Fue como reencontrarme con un viejo amigo que creía que nunca más volvería a ver.

Desde ese momento, no ha habido un solo día en el que no me haya dicho al menos tres veces 'Me amo y me acepto como soy' en el espejo... en el baño, en el dormitorio, en el ascensor, en el retrovisor del coche, en cualquiera que veo. Hace muchos años que comencé a amarme poco a poco y a sentirlo de verdad. ¡Realmente funciona este ejercicio!

Desde mis comienzos en el coaching, siempre tengo conmigo un espejo para que mis clientes se miren a los ojos mientras repiten en alto sus afirmaciones y experimenten las emociones que les provoca.

Ponernos delante del espejo proyecta la imagen que tenemos de nosotros mismos, tanto lo bueno como lo no tan bueno. Trabajar delante del espejo potencia la efectividad de las afirmaciones positivas haciendo que se integren en nuestro cuerpo de una forma más rápida.

David Gomez
Coach

sábado, 7 de febrero de 2009

¿Existe nuestra media naranja?

¿Quién no se ha hecho esta pregunta en alguna ocasión? Nos pasamos casi toda la vida buscando nuestra media naranja y viendo a las personas que conoces te das cuenta que casi nadie la ha encontrado. Entonces... ¿Existe? Para mi la respuesta es SI.

El problema es que estamos buscando en la dirección equivocada, ya que la buscamos fuera de nosotros cuando en realidad nuestra media naranja somos nosotros mismos. Pero... ¿Cómo nos vamos a enamorar de nosotros mismos? Ahí está la clave... ¿Cómo esperamos atraer a una persona que nos quiera, comprensiva, tierna, amorosa, simpática, etc si nosotros somos los primeros que no nos damos todo ésto a nosotros mismos?

Buscamos el Amor en nuestra pareja, depositamos toda nuestra esperanza en ella, le damos nuestro corazón y cuando no resulta nos quejamos de lo mucho que hemos dado en la relación y lo poco que hemos recibido. Esta es la mejor forma de sentirnos vacíos porque nunca encontraremos el verdadero Amor en nuestras parejas hasta que no nos amemos a nosotros mismos primero ya que siempre faltará algo...lo más importante.

Amarnos a nosotros mismos no significa sólo mirarse al espejo y decirse lo guapo que es uno. Significa ser honesto con uno mismo, aceptar con agrado nuestro cuerpo, no traicionarse por nada ni por nadie, perdonarse por todos los errores cometidos hasta la fecha, no juzgarse, hacer las cosas que a uno le gustan, respetarse por encima de todo, mimarse, en definitiva es aceptarnos tal y como somos, con nuestras cosas buenas y no tan buenas.

Cuanto más nos amemos más atraeremos a nuestro lado a una persona que también se ame a si mismo y que haga de la relación un espejo de nuestro equilibrio interior y respeto que sentimos por nosotros y por los demás.

En el proceso de coaching, el cliente va descubriendo y sorprendiéndose de cuan bello puede llegar a ser uno si se permite amarse.

David Gómez
Coach
http://www.e-coaching.es

domingo, 18 de enero de 2009

Trabajando hacia nuestro equilibrio interior

Los grandes maestros siempre lo han dicho: La felicidad se encuentra en el punto medio, en ese equilibrio tan difícil de conseguir de nuestro interior. Digo difícil porque para llegar a él sólo es posible mediante el Amor a uno mismo... y eso no es algo que nos han enseñado en la escuela y en muchas ocasiones tampoco en la familia.

Tanto la mujer como el hombre tenemos dos partes bien diferenciadas: El lado masculino que viene a ser nuestra parte racional, activa, resolutiva, práctica, EL DAR, y el lado femenino que viene a ser nuestras emociones, la intuición, la sensibilidad, la creatividad, EL RECIBIR. Equilibrar estar dos partes es la clave fundamental para ser felices en nuestras vidas. DAR=RECIBIR.

¿Cómo equilibramos estas dos partes? ACEPTANDOLAS CON AMOR y reconociendo todo lo positivo que estas partes hacen por nosotros.

Normalmente a los hombres nos han educado desde nuestro lado masculino, haciéndonos sentir poco hombres si demostramos nuestros sentimientos y sensibilidad. Pasa todo lo contrario en la mujer, la cual por educación en muchas ocasiones el lado masculino está prácticamente anulado.

Este desequilibrio interior nos provoca una sensación de no completitud, de no sentirnos como un todo, de no sentirnos plenos, en definiva no nos deja desarrollarnos y ser nosotros mismos, ya que tanto hombres como mujeres somos las dos partes por igual.

Durante el proceso de coaching el cliente conoce, acepta e integra cada una de sus partes como paso esencial hacia su equilibrio interior.

David Gómez
Coach
http://www.e-coaching.es